Un disco para creer en él: Lee Fields – Faithful Man

Lee Fields & The Expressions – Faithful Man (Truth & Soul Records, 2012)

Texto: JOSE MARTÍN

Por encima de estilos, etiquetas y maniobras varias existen discos que muestran la capacidad de hablar con el interior del que escucha desde el primer surco en el vinilo. Faithful Man, el último álbum de Lee Fields & The Expresions encaja a la perfección en esta clase de trabajos que desde una personalidad propia, feroz e innegociable son capaces de articular un discurso sonoro brillante desde cualquier perspectiva posible. Un disco facturado desde la emoción del soul dirigido a todo aquel que alguna vez recuperó su fe en cualquier cosa a través de la música. La posible culminación de un largo camino personal de salas, bandas, singles, humo y sudor que Fields lleva recorriendo por más de tres décadas.

Nacido en Wilson, Carolina del Norte hace sesenta años, Lee Fields ha dedicado toda su vida al soul. Desde el coro de la iglesia local donde cantaba de niño o su primera grabación con solo 17 años, pasando por innumerables giras en los 70 con bandas como Kool & The  Gang  y dejando atrás un apodo, Little James Brown, ganado por medio de singles  que nunca llegaron a convertirse en hits de primera línea, Faithful Man viene a dar la razón a un cantante de voz tan estridente como emocional que parece saldar las deudas con su propia fe en este trabajo.

Publicado por el sello neoyorquino Truth & Soul Records, creado en 2004 por Jeff Silverman y Leon Michaels, éste supone, tras My World (2009), el segundo trabajo de Fields junto a unos The Expressions convertidos junto a The Dap-Kings en una de las grandes esperanzas del soul contemporáneo de corte clásico y en unos de los máximos referentes dentro de la emergente escena soul, funk de la cuidad que nunca duerme. Sus nombres junto a los de Sharon Jones o Charles Bradley conforman hoy la parte más visible de un torrente de buenas bandas ocupadas en uno de los géneros musicales norteamericanos con más claroscuros en las últimas décadas. Sin embargo, la severa visceralidad que denotan los temas de este Faithful Man lo convierten en el disco más interesante de soul editado este año bajo mi punto de vista y en el mejor de entre los muchos a los cuáles Lee Fields ha prestado su voz arrolladora y a la vez llena de matices.

Con un primer corte que da titulo al LP y que recuerda a partes iguales a la sensualidad de Sam Cooke y al sonido setentero de músicos como Bobby Womack o el mismo Al Green, Faithful Man ofrece un amplio catálogo sonoro que va desde el soul y R&B más optimista como en “I Still Got It” o “Who do You Love” a la profundidad de temas de implícita pero inconmensurable pulsión sexual como “Wish You Were Here” o una “You’re The Kind Of Girl” (la canción de sonido más actual del disco) capaz de dejar en evidencia la sobreproducción de muchos de los álbumes superventas que en los últimos años han vuelto hacer ondear la bandera del soul en los circuitos comerciales. Del mismo modo, destacan los medios tiempos de herencia funk y blaxplotation  como “It’s All Over (But The Crying)” o “Walk On Thru That Door”, o la personalísima versión del “Moonlight  Mile” de los Stones en la que tanto The Expressions como Lee Fields despliegan un carácter propio que bien vale la pérdida del antiguo apodo del cantante de Carolina del Norte.

Los depurados arreglos de cuerdas, los vientos de corte clásico rendidos a la parte emocional del soul más enérgico y por encima de todo, la potente personalidad y voz de Fields convierten este álbum en una de las grandes noticias de este 2012. Un recorrido a través del soul por la psique y tesón de un cantante convertido en ejemplo práctico de la importancia de no perder la fe en lo que uno desea que le ocurra.

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