The Blue Yusef Lateef (Atlantic, 1968)

Yusef Lateef es un artista único para explorar la música negra y su contacto con músicas del mundo

Texto: JOSEP PEDRO

Con una mezcla perfecta de primitivismo, blues, jazz y músicas del mundo, The Blue Yusef Lateef (Atlantic, 1968) puede reunir a oídos diversos bajo una premisa sincera e integradora, que alcanza el alma del que se sumerge en su sonido. El propio Lateef describió el disco como un esfuerzo por ilustrar el impacto que los distintos grupos étnicos habían tenido en la forma de expresión americana. “Es, en definitiva, una combinación de emociones y pensamiento individual dispuestos de manera única y significativa, presentados –esperamos- a través de formas musicales lo suficientemente familiares para acercar nuestros corazones” (Yusef Lateef, The Blue Yusef Lateef).

El disco empieza con “Juba Juba”, una composición inspirada por una canción de las cárceles del Mississippi y dedicada al célebre bailarín de minstrel William Henry Lane, conocido como Master Juba. “La interpretación habla de sufrimiento y libertad a través de un ritmo de grilletes, una armonía estéril, un lamento improvisado con la flauta y unas voces sentidas”, escribió Yusef. El ritmo pesado y las hipnóticas voces femeninas, mezcla de gospel con cierto tono oscuro, nos recuerdan a las canciones de trabajo anteriores y coetáneas al blues. Sin adornos y con sinceridad, invocan el espíritu de superación frente a las situaciones difíciles. Por encima, fluyen las melodías oníricas de la flauta de Yusef y la correosa y solemne armónica de Buddy Lucas.

Tras la apertura, “Like It Is” tira más de ti para liberarte con sonidos orientales. Sobre una base lenta y llena de espacio, Yusef explora la melodía con un sonido delicado lleno de relajación. “Othelia” levanta el ánimo, devolviéndonos los pies al suelo para que los volvamos a levantar al ritmo de este blues elegante y duro. Esta es la primera canción que enganchará al amante del lugar común de blues y jazz. No tardará en caer rendido ante una canción directa, espontánea y segura de sí misma, que exprime los doce compases a base hard swing. Que repite líneas y aullidos sin pudor, como en una conversación entre iguales en la que las voces de la armónica y el saxo hablan y se funden entre sí.

La llegada de “Moon Cup” anuncia la mayor apertura sonora del disco. Los aullidos derivados de un dialecto Filipino sobresalen sobre la base repetitiva de la canción, que se fractura continuamente por las punzadas chirriantes de flauta. El viaje continúa con “Back Home”, que arranca con una sugerente llamada y respuesta entre los vientos y las voces de The Sweet Inspirations. “La melodía”, escribió Yusef, “me recuerda al “hogar” donde la música levantaba las cargas del cuerpo y el alma.” De nuevo, el ritmo descarga una fuerza estable que sirve de marco para un turno de improvisaciones, que concluyen con la vuelta al tema inicial. El disco recupera su sabor a blues con “Get Over, Get Off, Get On”, un blues modal lleno de soul y jazz, con un groove contenido y un enfoque de menos es más. Al saxo Yusef muestra su estilo exuberante y sencillo, bluesero a su propia manera y con las pausas precisas.

Six Miles Next Door” es una de las maravillas del disco. Con un ritmo contagioso, aúna clase y emoción con la maestría de una banda totalmente compenetrada, cargada de confianza y naturalidad. Por la forma en que los músicos se expresan sobre el blues y el turno de improvisaciones excepcionales, podría recordarnos el tipo de personalidad de canciones como “Honky Tonk”, el clásico de R&B que compuso de manera improvisada el Bill Doggett Combo en el año 56. En ambas el guitarrista es el primero en hablar tras la introducción de saxo. Tanto Billy Butler como Kenny Burrell lo hacen a paso tranquilo y con una dinámica precisa, tocando relajados pero siempre atentos. Tras ellos entran los saxofonistas, el texano Clifford Scott y Lateef, que dan más fuerza a la canción llevándolas a su punto álgido, donde los guitarristas responden a sus frases. Al final, Honky Tonk saca más fuerza y da otro ataque para terminar arriba, mientras que “Six Miles Next Door” vuelve a relajar la marcha para despedirse de buen humor con la melodía inicial.

Como “Othelia” y “Six Miles Next Door”, “Sun Dog” es un blues de doce compases con forma I-IV-V, aunque por su tono menos corredor conecta también con “Get Over, Get Off and Get On”. Así, el disco termina a un paso firme y pausado sobre el que Lateef se despide hablando a través de su saxo. Recurre a la ironía y a la creación de un lenguaje cotidiano, con frases entrelazadas, acentos y gritos.

The Blue Yusef Lateef es un disco con el que entrar en comunión. Para que lo disfrutes al máximo, te conduce a un estado de mayor relajación, emoción sosegada, limpieza espiritual, y optimismo. Pero tienes que dejarte llevar. Lo hace a base de combinar la repetición de ritmos pesados e hipnóticos y aperturas sonoras, con bajos cabalgantes e improvisaciones llenas de sentimientos cargados de blues, jazz y soul. El disco también es un punto de partida perfecto para descubrir más sobre la impresionante expresión musical de Yusef Lateef. En él encontramos algunas de sus señas de identidad: un imaginario inventivo -a menudo fronterizo- para la exploración musical, que se resiste a ser clasificado; y un sonido sensible e irresistible que brilla por su buen gusto.

Impecable, imaginativo y accesible, Yusef te invita a participar con una música te lleva a otro lugar sin abrumarte. Lo hace conmoviéndote y se aprecia la sinceridad, aprecio y acierto con la que abraza la música que te acerca. Tratándose de The Blue Yusef Lateef, podemos decir que Yusef es un grandísimo bluesman con los sentidos muy abiertos. A partir de su propia combinación de música negra y canción folclórica, de la inspiración vital de sonidos, tierras y paisajes, la música de Yusef ha sido tremendamente moderna e influyente, y sigue resultando original, atractiva y reveladora.

Escucha Yusef Lateef – The Blue Yusef Lateef en Spotify.

Formación:

Yusef Lateef: saxo tenor, flauta, flauta pneumatic, flauta de bamboo, shannie, tamboura, Taiwan koto & scratcher; Sonny Red: saxo alto; Blue Mitchell: trompeta; Buddy Lucas: armónica; Kenny Burrell: guitarra; Hugh Lawon: piano; Cecil McBee: bajo; Bob Cranshaw: bajo fender; Roy Brooks: batería; The Sweet Inspirations: voz (en “Juba Juba” y “Back Home”).


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