Koko-Jean Davis (The Excitements): Cuando todas las piezas encajan

The Excitements en el Tempo Club (Madrid) por Jaime Massieu

Con la pasión y potencia de Koko-Jean Davis, y el sonido compacto y caliente de la banda, The Excitements están demostrando ser un grupo capaz de encarnar el mejor soul (foto: Jaime Massieu)

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Texto: JOSEP PEDRO

Desde la publicación de su álbum debut el pasado año, The Excitements se han convertido en uno de los principales referentes de nuestra tradición R&B/Soul. Excitantes, enérgicos y perfectos tanto para una noche de concierto como para una inmersión sonora en sus discos de vinilo, el grupo ofrece intensas descargas soul, que mantienen vivo el legado de la primera época del género. Dotado de una importante carga sociocultural y política, el rhythm & blues y el soul se convirtieron en la banda sonora de un periodo histórico en el que las aspiraciones y expectativas de los negros en EE.UU. se alzaban firmemente en la esfera pública a través de una expresión de celebración, demanda y auto-representación.

Aquella música, que aspiraba a elevar la comunidad y viajaba junto al movimiento por los derechos civiles y las manifestaciones de Black Power, se caracterizó por la energía positiva, la liberación corporal y sensorial, y el disfrute colectivo de su dinámica rítmica e impacto emocional. Mezcla de gospel, blues, soul y jazz, la música popular negra del momento siguió su camino y su evolución, y terminó desembocando en la erupción del funk y, posteriormente, de la música disco y el hip hop. En ese recorrido, argumentó Nelson George en The Death of Rhythm & Blues, se perdió algo intangible y la cultura negra, sobre todo la música rhythm & blues, se atrofió como resultado de grandes cambios socio-económicos; “La música no es tan valiente o espiritual, ni está en sintonía con las necesidades de su público principal como lo estuvo. Comparad la primera Aretha Franklin con Whitney Houston” (XII, 1988).

Como esperaba Nelson George, puede que esa muerte condujera en algún momento a la resurrección, y puede que haya sido ese revivir, fruto de la continuación, reinterpretación y recuperación del estilo por parte de músicos y sellos, el que ha llevado al soul a una creciente presencia en la cultura mainstream de los últimos años. Entre la variedad de etiquetas y propuestas, The Excitements se alinea con una vertiente clásica, sincera y fiel que parte de la fascinación por el estilo y aspira a convertir la música en una declaración de presente que abraza sus raíces.

Encabezados por la explosiva cantante Koko-Jean Davis, el grupo parece haber recogido todo el ‘pack’ del soul, no solo la música estrictamente sino también la retórica, estética y valores del estilo, que rebrotan en los conciertos con los gritos de “Say: ‘I got soul!’ ‘I feel good!’” con los que Koko interpela al público. Mientras tanto, esta pequeña Tina Turner, aguerrida y sexy, pone la actitud, el baile y la voz al inspirado y prometedor repertorio del grupo, cuyo concierto en el 10º Anivesario del Tempo Club empezó con una gran versión del “Something’s Got  a Hold on me” de Etta James. Nacida en Mozambique, estudiante en EE.UU. y residente en Barcelona, Koko focaliza las miradas y se entrega al público, quizás representando también una vuelta cíclica en la que se materializa la raíz africana del desarrollo de la música popular en EE.UU. y su posterior difusión global.

Con The Excitements, la espectacular cantante y frontwoman ha dado con un puñado de ‘enfermos del soul’ de distintas generaciones, y juntos han logrado encajar todas las piezas necesarias para presentar un sonido flamante y particular, que ellos definen como “rhythm and soul”. Enfundados en sus trajes de tocar, esta banda de sudor y aspecto trabajador ha iniciado ya su particular escalada, y sus nuevos singles –anticipo de lo que traerá su segundo LP- anuncian su camino hacia la composición, punto de inflexión que nos acercará más a la personalidad del grupo.

¿Cómo entraste en contacto con el rhythm & blues y el soul?

Era simplemente una música que me encantaba desde que era pequeña. Creo que la música soul es universal y siempre hay alguien en tu familia que escuche las clásicas canciones de Aretha Franklin y Ray Charles. No sabía realmente lo que era pero ahora lo veo.

¿Qué relación ves entre la música africana y la afro-americana?

Hay muchas cosas. La parte rítmica obviamente. Y la esencia gospel de expresar tu alma, tus temores, tu amor, tu culto a dios o a cualquier cosa a través de la música… eso está muy relacionado con la forma de ser africana. Expresan muchos sentimientos a través de la música y, definitivamente, se ha traspasado a través de la genética y el relevo generacional. Es tradicional, no sabes porqué pero es lo que necesitas.

¿Qué música escuchas más habitualmente?

Me encanta el jazz y el blues, pero para ir de fiesta, por ejemplo, me gusta mucho el hip hop, la música electrónica, música con ritmos del mundo… Prácticamente todo menos el country… [risas] ¡No me gusta el country!

¿Cuando viniste a Barcelona y cómo conociste al grupo?

Decidí venir a vivir Barcelona hace cuatro años. Pero tengo familia aquí, familia catalana, así que había estado en Barcelona antes. Al principio solo cantaba por afición, no estaba intentando dedicarme profesionalmente para nada. Solo quería seguir cantando porque empecé en la universidad, cuando estaba en Estados Unidos. Empecé a conocer músicos y simplemente evolucionó.

¿En qué parte de Estados Unidos estuviste?

Viví en Fairfield, Iowa, un pequeña ciudad del medio oeste de Estados Unidos. Era la Iowa profunda, la América profunda. Allí me gradué en una universidad [fundada por los Maharishi] que estaba muy implicada en la meditación, el yoga, la conciencia, lo orgánico… un mundo totalmente distinto. Me desarrollé mucho como persona. No era como la típica universidad americana de fraternidades…

The-Excitements-Cover

The Excitements – The Excitements (Penniman Records, 2011)

Desde la publicación de vuestro álbum debut The Excitements (Penniman Records, 2011) habéis cosechado buenas críticas y habéis estado de gira por distintos países. ¿Esperabais una acogida tan buena?

Estoy contenta con la expectación que hemos generado. No esperaba tanto, me gustaría que fuera más, y será más. Creo que cuando saquemos nuestras propias canciones en el siguiente disco realmente será nuestro álbum y se notará. Pero sí, lo que está pasando ha sido una sorpresa maravillosa. La gente sigue comprando vinilos, 45s [singles]…

¿Cómo escogisteis las canciones para el disco?

Tengo mucha suerte por estar con músicos que realmente conocen su música, realmente conocen el estilo. Tienen estanterías de LP’s que nunca has visto antes. También hemos tenido una orientación muy buena de nuestro sello Penniman Records, también lo conoce todo y tiene muy buen gusto. Así que cogimos las cosas que queríamos hacer e hicimos nuestras versiones. Lo hicimos entre todos.

Háblame de vuestra relación con Penniman Records y con vuestro productor Mike Mariconda…

Ambos son muy buenos amigos nuestros. Penniman Records [Enric Bosser] es como familia para Adrià Gual, nuestro guitarra rítmica. Y Mike Mariconda es también un buen amigo que ha grabado con numerosas bandas underground, sellos pequeños y cosas así. ¡Es jodidamente bueno! Sabe muchísimo; siendo americano ha pasado por las épocas del garaje hasta el punk. Es cuestión de oído. Ni siquiera nos preocupamos por como es el estudio. Si vieras el estudio donde grabamos el disco… Era así de pequeño, realmente como una mazmorra subterránea, con todo vintage, viejos micros de los años setenta y sesenta, instrumentos… Nos hizo grabar cosas en el baño solo por sacar ciertos sonidos. Conoce todos los trucos. Eso es realmente lo que nos hace un buen equipo; Penniman Records sabe como elegir canciones que nos sientan bien y Mike Mariconda sabe como ayudarnos a expresarlo, y aprendemos mucho. El productor, el sello y nosotros, eso es todo.

The Excitements os inspiráis principalmente en el rhythm & blues y soul de finales de los años 50 y 60. ¿Cómo describirías este estilo de música en particular?

Yo lo llamaría rhythm & soul porque es de la época en que el rhythm & blues se mezcló con el soul. Tiene mucho soul pero también mucha influencia del rhythm & blues. Es lo que queremos transmitir, música de baile con alma, que esté profundamente conectada con la música en vivo de ese momento.

Se podría argumentar que la música soul pasó por dos grandes épocas diferenciadas. La segunda empezaría a finales de los 60 y principios de los 70 y se caracterizó por ritmos más funky por una parte, y por una mayor exploración harmónica por otra. Fue de la mano de músicos como Marvin Gaye, Stevie Wonder, Isaac Hayes, Curtis Mayfield… ¿Cómo entiendes este cambio?

Hay tantos tipos de música soul… Depende de como cada artista es capaz de encontrar algo diferente, hacer algo distinto con el ritmo, que de repente se convierte en lo nuevo, tal como ha ocurrido en la evolución del jazz o el hip hop. Es un proceso natural que tiene que pasar. No hay nada misterioso en ello, realmente. Se necesita uno o dos músicos que expresen algo distinto de una manera distinta, la forma en la que tocan el saxo o llevan el ritmo con las palmas.

¿Qué relación musical y social ves entre estilos como el soul, el blues, el funk o el jazz?

Creo que mucha de la evolución reflejada en la música también estuvo marcada por una influencia política. Desde el movimiento por la liberación negra [Black Liberation Movement], todas las generaciones han tenido un lenguaje distinto, una forma distinta de expresarse que ha sido en gran parte política. Pienso en James Brown y es un ejemplo perfecto por lo que hizo con la música, cómo paso del soul al funk y el movimiento político que representó. De ahí es de donde sacó la fuerza. Mucho estaba basado en la necesidad de crecer y librarse de cosas pasadas, entrar en una nueva expresión, queriendo convertirse en la nueva voz, y cada generación quiere hacer eso.

Las raíces siguen ahí. Siempre hay alguna mente genial que ve algo más. James Brown es el ejemplo perfecto para cualquier cosa que quieras estudiar. Podía escuchar y ver cosas que nadie más podía entender. Tenía todos esos ritmos en su cabeza. No sabía leer música, no la podía explicar, simplemente decía: “¡Haz esto!” y la gente respondía: “¡no tiene sentido, ni siquiera entra en el tiempo!” Tenía una orquesta en la cabeza, consiguió sacarlo adelante y la gente bailaba y conectaba con su música. Demostró que tienes que mantenerte fiel a tu sueño, a la voz que escuchas en tu cabeza. No intentes ser como los demás; grita si eso es lo que oyes en tu cabeza, zapatea si eso es lo que escuchas… Y así todo evoluciona, escuchando más a esa voz.

Aunque siguen siendo una minoría, las mujeres han tenido un papel fundamental en estos estilos musicales –desde Bessie Smith o Big Mama Thornton a Tina Turner, Etta James, Sugar Pie Desanto, Aretha Franklin, pasando por Billie Holiday, Nina Simone… por nombrar a unas pocas. ¿Qué tipo de vínculo sientes con estas cantantes y lo que representaron?

Koko-Jean Davis: “Expresar tu feminidad con crudeza y enfado pero de una manera sexy. Para mí ese es el poder femenino, eso es Black Power”. (Foto: Jaime Massieu)

Siento que quiero ser una extensión de todo eso. Siento que quiero que ese legado continúe y casi es algo a lo que debes mantenerte fiel. Se trata de rendir homenaje a tus ancestros, y expresar tu feminidad con crudeza y enfado pero de una manera sexy. Para mí ese es el poder femenino, eso es Black Power. No se trata de intentar ser dulce, ni de seducir; cuanto más cruda, más auténtica eres, y tienes más personalidad. Solo estoy tratando de seguir el legado a mí manera. Esa es la forma en la que conecto con ellas y eso es lo que quiere traer de nuevo, es lo que voy aprendiendo cada día.

¿A qué tipo de retos debe hacer frente una mujer en la producción musical?

Hay muchos retos. No podría hablar de las diferencias entre una mujer blanca y una negra, pero en general entendemos que estamos siendo utilizadas en cierto modo, porque tenemos un poder que es muy atractivo. Las mujeres venden mucho, venden muy bien su presencia, tienen una voz que habla a todo el mundo. Pero incluso si son el poder de la fuerza y son representadas habitualmente, sigue siendo un mundo de hombres. Yo estoy con seis músicos en el grupo y no es fácil, hay retos también.

Lo importante es ser consciente de ello; de en qué medida te están utilizando y hasta qué punto estás dispuesta a serlo, y mantener el control de eso todo el tiempo. Siempre tienes que tener control. Yo no me dejo llevar… soy una líder a mi manera –todos somos líderes a nuestra manera-, pero las mujeres son líderes más silenciosas con un poder más fuerte. Y es duro a veces porque no siempre eres apreciada como un líder en el grupo, en la sociedad, en política… las mujeres no pueden hacer esto o lo otro. Mientras lo sepas, y sepas como jugar con ello, está bien…

¿Cómo explicas que haya cada vez más gente dedicada al soul, un estilo que estuvo tan vinculado al contexto socio-político del momento?

Es apreciación por mucha música que se perdió. Nosotros investigamos mucho, nuestros músicos conocen músicos de los que nunca has oído hablar, todos los que no tuvieron tanto éxito pero siempre parecen ser los mejores. Son como secretos. Creo que nos relacionamos con ello por una cuestión de gusto, es música que siempre te hace sentir bien, siempre te hace llorar, siempre te hace vibrar… Por eso me encanta.

En realidad hay un movimiento grande de gente que siempre se ha mantenido fiel a eso. Han sido coleccionistas de discos y amantes de la música, pero hubo un tiempo en que no podías sacar todo eso a la luz, no había mucha gente con la que hablar. Ahora se ven círculos más grandes de gente que se reúne. Hay gente que se lo buscó; muchos podrían considerarse freaks de la música y gracias a ellos la música sigue viva. Luego ves que hay más freaks como tú y los freaks se juntan. Tienen buen gusto, feeling… pero ahora es cool hacer eso. Hubo un tiempo en que era: “¿De qué demonios estás hablando?” y cosas así. Siempre ha estado ahí pero ahora está saliendo a la superficie.

¿Cómo ves esta vuelta del soul al mainstream?

Creo que es muy bueno, y es realmente inspirador también para otros estilos de música. Es muy difícil, pero conseguir que lo antiguo o lo vintage sea cool es fantástico. Y hacerlo bien, sin tratar de modernizarlo sino haciéndolo tal como se hacía. Es curioso, es un paso muy grande en la evolución pero está yendo de vuelta al pasado. Estamos aprendiendo mucho de eso.

Es genial que de verdad haya sitio en el negocio de la música. A la gente le gusta, no se atreven a decirlo pero les gusta. Así que me alegro de ser una persona más en el grupo de gente que lo hace atractivo, que lo acerca a las nuevas generaciones, que lo pone en los clubs… Esto es lo que solía ser cool y sigue siendólo.

¿Qué les dirías a aquellos que catalogan como revival a los grupos que se centran en estilos ‘del pasado’?

Los revivals son cosas mágicas que ocurren en la vida, y que pasan porque tienen que pasar. Es como un ciclo vital. Ya sabes, nada muere realmente. El revival es el momento en que te acuerdas de algo del pasado, pero que realmente nunca murió. Simplemente te acuerdas y lo traes de vuelta, traes ese poder de vuelta. Eso también es evolución porque recoge una energía que está ahí, que es positiva, espiritual y de la naturaleza. Creo que es hora para música revival y que no pasa nada por llamarlo así.

¿Cómo ves la participación de la industria musical y el éxito comercial en este proceso?

Verdaderamente siento mucho curiosidad. La gente nos está preguntando: “¿Queréis llegar a ser tan grandes?”  Creo que está bien si eso es lo que quieres. Pienso que la industria estropea mucho, por todas las cuestiones de control, de los derechos… Una vez la industria empieza a estar metida pierdes mucha libertad, y expresión. Te pierdes, tratas de complacer a la industria y no a ti mismo. Quizás eso es lo que ha pasado con Amy Winehouse. Sharon Jones está a mitad camino; en cierto modo ha triunfado pero sigue siendo capaz de mantenerse fiel a su sello y a lo que está haciendo. Aun así creo que su último álbum no es como el primero y creo que es por la industria.

Vamos a tratar de luchar al máximo, vamos a intentar mantenernos independientes porque no nos gusta que nos digan cómo debemos tocar. Tenemos a muchos productores diciéndonos que quieren grabar con nosotros pero pensamos: “No, solo queremos grabar como Mike [Mariconda] porque entiende lo que estamos intentando hacer, y no va a querer cambiarnos.” Va a intentar encajar con lo que la banda quiere hacer y, de esa forma, mantenemos nuestro sonido, lo preservamos. Con la industria eso es muy complicado de hacer. Espero no llegar nunca a ese nivel, no soy demasiado amiga de la industria.

Después de vuestra gira Europea, ¿cómo comparas las posibilidades para producir música y los públicos en otros países con España?

Bueno, me asusta contestar a esa pregunta… Francia ha sido lo mejor hasta ahora. Hay algo especial en el público francés –en la sociedad francesa en general-, porque son realmente ricos y abiertos a la música. Puedes tocar cualquier cosa y encontrarás alguien a quien le guste. Son un público muy abierto, culturalmente más rico, y en su sociedad la música negra y otras culturas están más integradas. Así que para ellos no somos tan extraños. Creo que España todavía tiene mucho que aprender, es muy joven en ese sentido. Aquí hay mucho ego entre géneros musicales. Es algo que me ha llamado mucho la atención. Tienes a la escuela de jazz vs. la de blues, los mods… y al final todos están escuchando música negra [Black music] pero tienen que tener una etiqueta. Deberías estar agradecido por eso y contribuir a una mayor unidad.

Creo que eso es lo que falta en España. Debería haber más apoyo entre nosotros. Creo que el público no debería tener miedo de que le guste esta música y de expresarla. Estoy hablando en términos generales. En Francia y Holanda hay mucha gente que está con nosotros, que nos sigue y comparte experiencias… Son gente que realmente lo aprecia. Me he sentido mejor acogida como grupo. Es triste, y espero que cambie. Y también más apoyado por parte de los ayuntamientos, el gobierno, las radios, la gente que realiza eventos, los clubs… te tratan fantásticamente. Es otra actitud, aprecian mucho más a los músicos y te dan ganas de quedarte allí. Puede que cambie en el futuro, pero de momento tienes que aceptarlo.

¿Qué nos puedes contar sobre vuestro próximo disco?

Acabamos de sacar un nuevo single, que está yendo muy bien, también está vendiendo mucho. Se llama “Keep it to Yourself” y tiene una balada [“Give it Back”] en la otra cara. Vamos a publicar otro single en marzo y también tenemos muchas giras en marcha, de nuevo por muchos sitios. Esperamos tener el disco listo el año que viene por estas fechas, en octubre o noviembre. La mitad serán composiciones originales. Va a ser genial, la gente está respondiendo muy bien a las nuevas canciones; algunas ya están integradas en nuestro show. Creo que será mejor que este primero. Definitivamente, estamos evolucionando…

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