Recorridos por el blues en Madrid (9): Tail Dragger, el legado de Howlin’ Wolf en Madrid

Tail Dragger en el festival de blues de Hondarribia

Texto: JOSEP PEDRO

Vuelvo a coincidir con Eugenio [Moirón] en el concierto de Tail Dragger, al que entrevistamos conjuntamente previa mediación de Quique Gómez, que viaja regularmente a Chicago y colabora con varios bluesmen norteamericanos. El concierto de hoy parece una reunión de la comunidad de blues de Madrid. Hay músicos como Xulián Freire, los hermanos Emilio y Carlos Arsuaga, o Javi Suárez, que recientemente ha debutado con Duolian, un dúo junto a Iván Harpillo. También están Ruth, Agustín y Voro, a quienes conocí en el Elefante Güin, Elvia Aguilar y Jaime Massieu, un joven fotógrafo de la escena de la música en vivo, que viene armado con las cámaras.

Conocido como Tail Dragger desde que el Howlin’ Wolf le apodara así, James Yancey Jones pertenece a la importante y extensa cantera de bluesmen surgidos de Arkansas. Nacido en la pequeña localidad rural de Altheimer, creció bajo la influencia de bluesmen clásicos como Sonny Boy Williamson o Boyd Gilmore. Con su llegada a Chicago, conoció a su ídolo Howlin’ Wolf en el mítico club Sylvio’s, situado en la parte oeste de la ciudad. Wolf cambió su apodo de entonces, Crawlin’ James, por el de Tail Dragger debido a su tendencia a llegar tarde y le acogió como su discípulo viendo que le seguía de club a club. Además, la carrera y reputación de Dragger ha estado marcada por un enfrentamiento con el guitarrista Boston Blackie, a quién hirió de muerte tras un disparo en el escenario. Alegando siempre defensa propia, Dragger pasó 17 meses en la cárcel en el año 93.

Superados los 70 años, hoy Tail Dragger permanece en buena forma como uno de los principales bluesmen del Chicago del siglo XXI. Crudo, salvaje y auténtico, es una de las cada vez menos muestras del viejo y añorado blues, aquel cuyas circunstancias sociales y políticas parecen haber sido superadas. Padrino de músicos emergentes reconvertido en actor en dos cintas independientes [Two Rivers (Joshua M. Gibson, 1993) y Death & Taxis (Kevin Mukherji, 2007)], Dragger llega a España de la mano del cantante y armonicista Quique Gómez (Juan Bourbon, Juan Scotch, Juan Beer; Gatos Bizcos…), implicado en continuos intercambios musicales entre Chicago y Madrid, y otros miembros de la Escuela de Blues de Madrid (José Luis Pardo, Román Mateo, David Salvador, Pablo Bárez)

Pese a haber dejado una limitada discografía –o quizás gracias a ello- el directo de Dragger sigue atrayendo a públicos de todo el mundo, inmersos en una mezcla de fascinación, historia y realidad. Ahí rebrota toda su energía, su sentido del humor e interacción con el público dando forma a un sudoroso y sentido blues sin concesiones que nos deja acercarnos a aquello que anhelamos.

Recorridos por el blues en Madrid:

1. Una Noche de Blues en Madrid (Stevie Zee & Ñaco Goñi Blues Reunion en el Café Populart)

2. Los días del Elefante Güin (Xulián Freire, Ñaco Goñi, Malcolm Scarpa, Gran Marfi, Luis Fuente…)

3. Tonky Blues Band en el Junco

4. Gran Marfi

5. Fede Aguado en la Coquette

6. Edu Manazas en la Taberna Alabanda

7. Los Juanes en el Intruso (Juan Bourbon, Juan Scotch & Juan Beer, Gran Marfi…)

8. El anuncio de la Sociedad de Blues de Madrid

9. Tail Dragger, el legado de Howlin’ Wolf en Madrid

Trabajo completo: El Blues en Madrid: Una exploración de la cultura musical en el espacio urbano

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